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LA WEB 2.0. Una nueva barrera
Mayo 2006 | Enrique Varela Couceiro. Administrador Único. Technosite
Es curioso plantearse que, si bien hace años se acusaba a grandes empresas de software de quererse adueñar de la web a través de los sistemas operativos, la llamada web 2.0 parece dar la vuelta al argumento, y ser ella, con su conjunto de tecnologías, la que se adueñe de los ordenadores y se constituya en sí misma como el gran sistema, o simplemente acabe con el concepto de sistema operativo tradicional. Pero el crecimiento desmesuradamente rápido y deslavazado de este tipo de tecnologías agrupadas bajo el epígrafe de WEB 2.0, ya es una barrera en muchos casos infranqueable para muchas personas. ¿Seremos capaces de hacerlo mejor esta vez? ¿Llegaremos a tiempo y diseñaremos de forma global?
Cuando Tim Berners-Lee inventa la web, lo que supone indudablemente un paso más que enorme hacia la nueva era de la comunicación, hacia las TIC, abre en primera instancia un entorno estático. El HTML, lenguaje de marcado para hipertexto, caracterizado por los ANCHORS luego rebautizados como LINKS o enlaces, soporta un entorno fijo en el que el usuario demanda información. Pero es poco o nada lo que el visitante puede aportar al sitio web que está viendo. A lo sumo, puede llegar a rellenar algún formulario con datos, que se utilizan para recogida de información, poner un correo y, desde luego, navegar de una página web a otra y recorrer este libro de los libros o pozo sin fondo de la información que ha llegado a ser Internet, y que ha llevado a muchos cronistas a definir el invento de Berners-Lee como "lo más importante después de la imprenta".
Desde un principio la web se define como algo universal, al servicio de todos, tecnología global y totalitaria, independiente de sexo, raza, religióón y, muy importante, dispositivo o condición de la persona que a ella accede. Y es por ello que se inventa el concepto de hipertexto y lenguaje de marcado: Para que sea el dispositivo quien ordene la información de acuerdo a los deseos del usuario y no al revés, como había sido tradicional.
Mucho es lo que se ha avanzado desde principios de los años 90 en que la web fue puesta a punto, y muchos los estados de desarrollo por los que la red de redes ha ido pasando pero hay algo claro: se ha inventado una nueva forma de intercambiar la información es decir; seguimos haciendo lo que hemos hecho desde Atapuerca hasta nuestros días.
Pese a las múltiples burbujas que ha ido creando la red, al constante y desordenado desarrollo al que la han ido sometiendo las circunstancias, en muchos casos las económicas derivadas de la toma de posesión por parte de la gran empresa del entorno Internet, hay un cierto orden, a duras penas mantenido, que tiende a garantizar el acceso a la red de todas las personas, también de las mayores y las que tienen diversidades funcionales es decir: las que no cumplen el estándar nunca bien definido de personas normales.
El W3C, consorcio en el que trabajan grupos de personas en torno a tecnologías Internet que luego acaban estandarizándose en las diversas comunidades, presidido por el propio Tim Berners-Lee y cuyo lema es "llevar a la web a su máximo potencial", ha sabido no solo mantenerse independiente de los grandes poderes informáticos de nuestro tiempo que querían, cada uno por su lado, hacer una Internet a su imagen y semejanza, sino crear tecnologías que luego sirven a las empresas y a los usuarios para mejorar este nuevo entorno que nos hemos creado.
Cuestiones como la usabilidad, relativa a la forma en la que se presentan los datos de manera que sean comprensibles a la mayor parte de usuarios y la accesibilidad, que se refiere a la forma de presentar estos datos a fin de que sean accesibles a cualquier tipo de persona que navegue en la red, disciplinas que cada día más caminan juntas y de forma inseparable, han tenido su auge auspiciadas por este consorcio, así como un gran número de tecnologías que han ido mejorando la red día a día.
Desde la creación de la web hasta ahora, al parecer, hemos venido trabajando en la era estática de la Internet; en la WEB 1.x es decir, en las diversas versiones que han constituido los avances realizados hasta el momento. Pero los ideólogos de la red han decidido que ha llegado el final de esta era y que las versiones 1.x han terminado. Entramos en la WEB 2.0.
¿Quiénes son estos ideólogos?
¿Hay algo más que ideología detrás de este nuevo calificativo?
2.0, una nueva era
La web 2.0, no es en sí una tecnología sino que agrupa a muchísimas disciplinas y tecnologías tendentes a la interactividad de la web con el usuario final. Diríase que es más bien una actitud, orientada a un cambio radical en el que el usuario interactúa con la web de la misma forma, o similar, que lo hace con el sistema operativo de su ordenador. Incluso se vuelve a despertar el espíritu de que sea la web el propio sistema operativo universal y los equipos no sean más que el medio donde se alojan partes de ese sistema que conecten con el todo, que es la red. Las aplicaciones estarán en diversos sitios (para nada tendrán que residir en un disco duro en nuestro ordenador) y se ejecutarán a través de la web.
Podemos considerar a Dale Dougherty de O'Reilly Media como el padre del invento, ya que usó el término hacia finales del 2003 en una conferencia en la que compartió una tormenta de ideas con otros expertos y que dio lugar a la primera conferencia sobre la web 2.0 que se celebró en el año 2004, y luego a la Web 2.0 Conference del 2005 celebrada en Octubre de ese año. Es decir: la ideología parte de la gran empresa multimedia que adopta el término para organizar futuras conferencias multidisciplinares en torno a la web y sus avances tecnológicos.
Como es lógico, no hay un antes y un después, y la web ha ido siendo cada vez más interactiva gracias a tecnologías que han ido surgiendo poco a poco a lo largo de todos estos años de Internet.
De esta forma se ha ido tímidamente oyendo hablar del término pero es posible que la época de timidez terminase ya y se continúe por el típico proceso de bola de nieve, muy común en estos días, por el que dentro de seis meses, aquél que no sepa lo que es la web 2.0 será tildado de analfabeto informático y pasará a engrosar las filas de los que constituyen la brecha digital.
Principios del 2.0
En síntesis, y si tomamos el mundo, la red, la web como el gran ordenador que todos utilizamos, podemos decir que la “era dos” de la web estará inspirada en estos principios:
- La web es la única plataforma: Nuestro escritorio pasará a ser una web donde, definido por nosotros mismos y controlado por otras aplicaciones externas a nuestro equipo, tendremos nuestro particular cuadro de mando o panel de control con indicadores de todo tipo, nuestra agenda (ya no residente sino compartida) y otras muchas aplicaciones.
- Arquitectura de participación: Los programadores de forma independiente y colaborativa y los usuarios, se integrarán en esta arquitectura, siendo sus logros parte de la propia red que se irá enriqueciendo con la intervención de todos.
- Innovación: Que partirá de la propia evolución de ese gran sistema operativo, casi algo similar a lo que se predica que ocurre en el mundo del software libre. La nueva moda del beta perpetuo: ¿Se han dado cuenta de cómo ahora en estos nuevos servicios casi todo es beta y como mucho alfa para distinguir? Pues se debe al principio constante del desarrollo con miles de usuarios probando software en muchos casos casi nada terminado ni cuidado. Cierto es que contar con los usuarios a la hora de los desarrollos es algo intrínsecamente bueno. Pero todo ha de tener un equilibrio.
- La información es el procesador: En efecto; la información así tratada, moldeada e interactuada por los usuarios, pasa a ser el nuevo procesador de este extraño y global ordenador.
Es curioso plantearse que, si bien hace años se acusaba a grandes empresas de software de quererse adueñar de la web a través de los sistemas operativos, la llamada web 2.0 parece dar la vuelta al argumento, y ser ella, con su conjunto de tecnologías, la que se adueñe de los ordenadores y se constituya en sí misma como el gran sistema, o simplemente acabe con el concepto de sistema operativo tradicional.
Algunas de las tecnologías que ya están siendo parte de la WEB 2.0:
- Separación de contenido del diseño con uso de hojas de estilo.
- Sindicación de contenidos (RSS)
- AJAX (Asincronical javascript and xml).
- Uso de Flash, Flex o Lazlo.
- Uso de Ruby on Rails para programar páginas dinámicas.
En definitiva: el terminal del usuario bajará mucho código la primera vez que acceda a una página web de esta nueva generación, pero los cambios que tengan lugar al interactuar el usuario con la información de la página serán mínimos y no crearán el exceso de tráfico que existe en la actualidad, lo que se reflejará en una mayor rapidez y agilidad de los sitios, prestaciones más potentes y datos residentes en ordenadores remotos y, en definitiva, mayor comodidad para usuarios y proveedores.
El reto de la accesibilidad
Pero el crecimiento desmesuradamente rápido y deslavazado de este tipo de tecnologías agrupadas bajo el epígrafe de WEB 2.0, ya es una barrera en muchos casos infranqueable para muchas personas en razón de su conocimiento tecnológico, sus equipos o sus diversidades funcionales (problemas de vista, de movilidad, etc.)
Una persona ciega, por ejemplo, que hoy por hoy puede gracias a Internet leer el periódico, realizar operaciones bancarias, comprar billetes etc., se encuentra en sitios como GMAIL, realizado con tecnologías AJAX, totalmente incapaz de acceder a su correo. Y lo mismo ocurre con GOOGLE CALENDAR, otra gran aplicación interactiva basada en WEB 2.0 para compartir calendarios.
Conocemos que el W3C está llegando a este terreno de la web 2.0 y esto es una buena señal, toda vez que como en otras ocasiones, seguramente el terreno mal abonado se reordenará en beneficio de TODOS. Pero si no nos paramos a pensar, si no contemplamos aspectos de accesibilidad y usabilidad en estos nuevos contextos tecnológicamente más elaborados, estaremos (ya lo estamos) creando nuevas barreras para muchas personas.
Seremos capaces de hacerlo mejor esta vez?
¿Llegaremos a tiempo y diseñaremos de forma global?



